Blog de Michel Henric-Coll

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20Abr

Un regalo de reyes

Menudo regalo de Reyes le han hecho a Miguelito: un coche eléctrico. Que puede sentarse dentro. Funciona con baterías, tiene volante y dos pedales: avanzar y frenar.

Nada más desempaquetarlo, Miguelito se sentó al volante e intentó dar una vuelta, pero se puso a lloriquear porque el coche no se movía.

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11Abr

¿De verdad quiere empleados sobremotivados?

En un contexto económico basado en la competitividad y la eficacia productiva, la motivación del personal parece una condición indiscutible. Seguro que pensáis que cuanto más motivado, mejor, ¿verdad? ¿Realmente seguro?

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10Oct

Planes de motivación

Los Planes de Motivación del Personal me saben a las dietas de mi tía Amparo.

Amparo come todo lo que le viene en ganas. Cuando cocina, termina amorosamente todo lo que queda adherido a las cazuelas o en el fondo de las sartenes. Si encuentra en el frigorífico un Tupper con alguna sobra de la comida anterior, las termina para hacer sitio en la nevera. En la mesa, no duda nunca en acabar cualquier resto que pueda aun quedar en las fuentes.

Paralelamente, frecuenta a los dietéticos y gasta mucho dinero en las tiendas de Nature House, probando sin éxito todos los productos para adelgazar. Es obvio que no para de quejarse de lo poco eficaz que resultan regímenes y consejos facultativos pero los sigue reclamando periódicamente, cuando su báscula empieza a emitir gritos de dolor.

Definitivamente, los Planes de Motivación del Personal me saben a las dietas de mi tía porque las empresas, o sus departamentos de Recursos Humanos, imaginan que motivar al personal consiste en administrarle alguna pócima o gragea reparadora mientras se les puede seguir gestionando como el burro del palo y de la zanahoria, sin consideración ninguna para sus necesidades personales.

No creo que la motivación del personal dependa de ningún plan de motivación, sino de mantener en la empresa unas pautas de gestión basadas en la reciprocidad, la consideración y el respecto por las aspiraciones personales de la gente. La motivación está en cada uno de nuestros actos como jefes o directivos, en cada una de nuestras palabras, en un trabajo con sentido y en saber crear equipos unidos; no en programas de temporada como los saldos de El Corte Inglés.

21Dic

El Factor Humano en las empresa

A principios del siglo XX, el principal problema de las empresas era producir más. Los hombres claves en la empresa eran ingenieros organizadores como Taylor, Gantt, Ford.

Los trabajadores se repartían en dos grupos: los que pensaban (los mandos) y los que sólo podían ejecutar (los otros). Habían una clase de ciudadanos que consumía y otra distinta que producía.

Desde entonces la sociedad ha evolucionado y hoy el individuo, tanto como ciudadano como consumidor, ha conseguido el derecho a expresarse, a ser informado, a tener responsabilidad y a elegir. Es natural que espere los mismos derechos como trabajador.

Confrontados a estos cambios, los empresarios manifiestan muchas veces una total incomprensión. No entienden los fenómenos y comportamientos que observan, lo cual se traduce por inseguridad y, a su vez, desconfianza.

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21Dic

Diógenes (motivación)

Diógenes vivía de limosnas. Antes de adoptar a un contenedor de transporte abandonado como residencia principal, debió de haber estudiado, porque cuando se sentía en forma, declamaba poesías clásicas, citaba a los Griegos y no desdeñaba estropear a Shakespeare en un sucedáneo de Inglés.

Que haga calor o frío, se le podía ver varias mañanas hacer sus abluciones en la fuente municipal, detrás del parque de bomberos.

Eso sí, jamás se le había visto borracho, ni con una botella de vino, ya que lo mencionáis. Para ganarse una moneda, ayudaba a echar las basuras, recogía las hojas del jardín de algún vecino, o echaba una mano al cervecero para entrar los barriles al bar.

No carecía de humor, porque cuando algún adolescente le preguntaba: "qué haces con tantas horas en el día", solía contestar:

¾      Diógenes tenía una linterna y buscaba un hombre, yo soy un hombre que aun busca su linterna. Y se retorcía de la risa.

Supongo que su mote de Diógenes le venía de aquí. Insinuaba que el trabajo es una esclavitud y que el había nacido para ser libre.

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