
¿Cuantas veces nos han repetido que se aprende preguntando?
Pues, nos engañaron.
Preguntando no se aprende nada.
Blog de Michel Henric-Coll
27Nov
13:25 - Por Michel Henric-Coll - Editoriales - 4 comentarios

¿Cuantas veces nos han repetido que se aprende preguntando?
Pues, nos engañaron.
Preguntando no se aprende nada.
22Dic
13:35 - Por Michel Henric-Coll - Editoriales - Sin comentarios
21Dic
20:55 - Por Michel Henric-Coll - Artículos - Sin comentarios
A principios del siglo XX, el principal problema de las empresas era producir más. Los hombres claves en la empresa eran ingenieros organizadores como Taylor, Gantt, Ford. Los trabajadores se repartían en dos grupos: los que pensaban (los mandos) y los que sólo podían ejecutar (los otros). Habían una clase de ciudadanos que consumía y otra distinta que producía. Desde entonces la sociedad ha evolucionado y hoy el individuo, tanto como ciudadano como consumidor, ha conseguido el derecho a expresarse, a ser informado, a tener responsabilidad y a elegir. Es natural que espere los mismos derechos como trabajador. Confrontados a estos cambios, los empresarios manifiestan muchas veces una total incomprensión. No entienden los fenómenos y comportamientos que observan, lo cual se traduce por inseguridad y, a su vez, desconfianza.