Una de las palabras más utilizadas por el
tecnomanagement, es probablemente “excelencia”. Es el lema omnipresente, el
objetivo absoluto: organizaciones, productos, líderes, trabajadores, todo ha de
ser excelente. Pero ¿qué significa exactamente excelente? Según el diccionario
de
Keyword - competitividad
02Jun
El mito de la excelencia
19:35 - Por Michel Henric-Coll - Opiniones - 4 comentarios
19Feb
Estrategias para morirse de la crisis (1)
17:13 - Por Michel Henric-Coll - Artículos - Sin comentarios
[1: La estrategia del Numerólogo]
El Numerólogo es un obseso de los números. Cae en la ilusión de que los beneficios se sacan de tablas de Excel. Aunque nadie, jamás, ha conseguido beneficios calculando ratios de contabilidad, él se esfuerza con ahínco a acoplar la realidad a sus teorías como otros su obesidad a una talla 46.
Pretende hacer pagar los costes de la ineficacia de su empresa a los clientes, aumentando precios sin más argumento que mantener sus márgenes. Pierde bastantes clientes en el empeño, y cuando no tiene más remedio que admitir que el mercado no está dispuesto a seguirlo, reduce costes drástica e indiscriminadamente y se convierte en Degollador.
El Numerólogo no es consciente del mundo en que trabaja. Los números son su religión y hablar de otras trivialidades es blasfematorio.
Motivación, trabajo en equipo, desarrollo personal son, para
él, conceptos abstractos, horriblemente subjetivos, y por lo tanto lujos
superfluos que se puede permitir uno cuando le sobra dinero y para quedar bien
en las conversaciones del club, entre comentarios sobre el Porsche Cayenne y la
piscina del nuevo chalet.
Su estrategia frente a la crisis consiste en replegarse en la ortodoxia de las cifras y devolver el ser humano al sitio que le corresponde como herramienta de poca fiabilidad: una máquina aun no totalmente despojada de sus componentes biológicos.
En su obstinación por negar la realidad, convierte su empresa en la isla de los supervivientes: sálvese quien pueda y maricón el último.
¡Fuera sinergias, viva la ineficiencia! Se multiplican promesas a clientes que no se podrán cumplir, servicios deficientes, competitividad en caída libre, movimientos convulsivos para intentar ‘hacer algo’, recesión…
La crisis le va a pasar factura, y cara. Pero él seguirá echando la culpa a los demás: clientes que no quieren comprar, vendedores que no quieren vender, trabajadores que no quieren trabajar.
MHC
21Dic
El Factor Humano en las empresa
20:55 - Por Michel Henric-Coll - Artículos - Sin comentarios
A principios del siglo XX, el principal problema de las empresas era producir más. Los hombres claves en la empresa eran ingenieros organizadores como Taylor, Gantt, Ford. Los trabajadores se repartían en dos grupos: los que pensaban (los mandos) y los que sólo podían ejecutar (los otros). Habían una clase de ciudadanos que consumía y otra distinta que producía. Desde entonces la sociedad ha evolucionado y hoy el individuo, tanto como ciudadano como consumidor, ha conseguido el derecho a expresarse, a ser informado, a tener responsabilidad y a elegir. Es natural que espere los mismos derechos como trabajador. Confrontados a estos cambios, los empresarios manifiestan muchas veces una total incomprensión. No entienden los fenómenos y comportamientos que observan, lo cual se traduce por inseguridad y, a su vez, desconfianza.
