Es difícil no conocer la exitosa trilogía de los hermanos Wachowski. Os recuerdo que “La película plantea que en el futuro, casi todos los seres humanos han sido esclavizados por las máquinas y las inteligencias artificiales creadas. Estas los tienen en suspensión, y con sus mentes conectadas a una simulación social que representa el final del siglo XX: Matrix. Los seres humanos son usados por las máquinas para obtener energía, y los pocos humanos descendientes de los que no cayeron en las redes de los robots o que han sido liberados de Matrix viven en la ciudad de Sión”. [Wikipedia].

Como lo explica la película, los primeros humanos que fueron conscientes de ser conectados a una gran máquina ordeñadora perdieron las ganas de vivir, se marchitaron como flores viejas y la energía que producían fue mucho menor o casi nula.

Es la razón por la que el Arquitecto ideó Matrix, un mundo ficticio en el que los Humanos imaginarían estar viviendo y que les proporcionaría una ilusión suficiente como para que produzcan energía.

Permitidme que os copie parte de los diálogos de la tercera entrega.

Neo: Elección, el problema es la elección.

Arquitecto: El primer Matrix que diseñé era casi perfecto, una obra de arte, preciso, sublime, un éxito sólo equiparable a su monumental fallo. Su ineluctable fracaso se me antoja ahora como una consecuencia de imperfección inherente a todos los humanos. Por eso lo rediseñé y lo basé en vuestra historia, para reflejar con exactitud las extravagancias de vuestra naturaleza. [...] descubrimos que el 99% de los individuos aceptaba el programa mientras pudieran elegir,  aunque fuera únicamente una percepción casi inconsciente. Aunque esta solución funcionó, presentaba un importante defecto de base con lo cual generaba un contradictoria anomalía sistemática que, de no controlarse, podría poner en peligro el propio sistema. Ergo si no se regulaba a aquellos que rechazaban el programa, aunque fueran una minoría, constituirían una creciente probabilidad de desastre.

¿Entendéis? Hay dos claves y la primera es crear una ilusión suficiente como para que los Humanos puedan creer en ella. La segunda es que imaginen tener elección. A tal efecto, es importante tolerar o inclusive fomentar una minoría de rebelión para dar la sensación a los demás de que existe una elección.

Pero como dice el Arquitecto a Neo:

“Matrix es más antigua de lo que crees […] Con esta serán seis las ocasiones que hemos destruido Sión  y nos hemos vuelto extremadamente eficientes en esa tarea. Tu función como Elegido es volver a la fuente […] después se te pedirá que elijas en Matrix a los veintitrés individuos, dieciséis mujeres y siete hombres, que reconstruirán Sión. Si no se completara este proceso se produciría un error catastrófico en el sistema que aniquilaría a los que están conectados a Matrix, lo que unido a la exterminación de Sión nos llevaría en última instancia a la extinción de toda la especie humana”.

A mi se me ocurre otra lectura de la película, en la que The Matrix son las empresas, los Amos de Matrix los Tecnomanagers y los Humanos son los recursos que utiliza el Sistema para conseguir la Energía Económica.

Resulta fundamental alimentar a los Humanos con discursos sobre equipos, liderazgo participativo, apoderamiento, motivación, y que ‘lo más importante de la empresa es nuestro personal’. Cuanto más crean en esta ilusión, más energía podrán producir.

Pero el Señor Smith y sus clones siguen siendo iguales, no cambian, ni quieren que la ilusión se convierta en realidad. Tampoco lo quiere el Arquitecto, ni los que sacan beneficio del Sistema.

Para liberar a los Humanos, no sirve de gran cosa volver a engendrar nuevas generaciones de rebeldes bien controlados. Lo que hay que conseguir, es convencer a los Amos del Matrix empresarial que deben convertir la ficción en una realidad, lo que implique que cambien su manera de gestionar a las personas. Si no lo entienden, se producirá un error catastrófico que aniquilará todos los Recursos Humanos y por consecuencia, a los propios Amos del Sistema Matrix.

MHC