02Jun 2009
El mito de la excelencia
19:35 - Por Michel Henric-Coll - Opiniones - 4 comentarios
Una de las palabras más utilizadas por el
tecnomanagement, es probablemente “excelencia”. Es el lema omnipresente, el
objetivo absoluto: organizaciones, productos, líderes, trabajadores, todo ha de
ser excelente. Pero ¿qué significa exactamente excelente? Según el diccionario
de
A lo mejor, los autores de los evangelios
del Management (como EFQM) quieren que entendamos excelente como inmejorable,
algo perfecto. Así que todos debemos compulsivamente alcanzar la perfección,
ser perfeccionistas, lo que así define
Perfeccionismo, en Psicología, es la creencia de que la perfección puede y debe ser alcanzada. En su forma patológica, es la creencia de que cualquier cosa por debajo de la perfección es inaceptable.
Hamachek (citado por Parker & Adkins 1994) describe dos tipos de perfeccionismo. Los perfeccionistas normales "obtienen un sentimiento muy real de placer de los resultados de un esfuerzo costoso", mientras que los perfeccionistas neuróticos son "incapaces de sentir satisfacción porque a sus ojos nunca consiguen hacer las cosas lo suficientemente bien como para alcanzar ese sentimiento".
Burns (también en Parker & Adkins 1994) define a los perfeccionistas como "personas que se esfuerzan compulsiva e incansablemente hacia objetivos imposibles y que miden su propio valor enteramente en términos de productividad y éxito".
El tecnomanagement es perfeccionista, y quiere que todos los trabajadores - e incluyo en el término todos los que trabajan en la empresa, de los altos directivos al empleado raso - se conviertan en perfeccionistas, esforzándose compulsiva e incansablemente hacia objetivos imposibles.
La excelencia es un mito, una dirección hacia la que uno puede tender a condición de ser consciente de que es tan inalcanzable como los espejismos, o el arco iris. Pero el tecnomanagement exige excelencia y confunde el camino con el objetivo, desarrollando complejos sistemas cuantofrénicos para controlar que todos estamos siendo sobresalientes y perfectos.
¿Se podía esperar otros resultados que el imparable incremento de neurosis por causas laborales al que estamos asistiendo en las consultas de psicólogos, psiquiatras y neurólogos?
MHC
Crédito imagen: http://xarleen.wordpress.com/2009/04/21/angel-caido/

4 comentarios
La excelencia es relativa. Un metro de tela es excelente en su longitud, no podría ser mejorable en lo que refiere a "lo que mide".
Un alumno es excelente si todas sus notas son las máximas. No podría ser mejor estudiante en esa Carrera y en esa Universidad.
Yo me considero bastante mediocre en aspectos en los que he sido considerado excelente, y me considero excelente en otros que ni siquiera me consideran mediocre. ¿no será que medimos con diferente vara?
- Creo que un metro de tela puede ser exacto en su longitud, pero no excelente. En todo caso, es interesante que asocies la palabra excelente con inmejorable, y no te quitaré yo la razón. Sin embargo, no entiendo como por una parte puedes considerar que una medición objetivamente exacta es excelente y a la vez considerar que la excelencia es relativa.
Estoy sin embargo totalmente de acuerdo contigo cuando consideras que la evaluación de la excelencia es algo que puede ser muy subjetivo. Inclusive cuando la excelencia se mide con criterios supuestamente objetivos, existe una subjetividad importante en la elección y diseño de dichos criterios.Tu comentario aporta agua a mi molino: ¿cómo exigir excelencia a los trabajadores si la excelencia es algo subjetivo y variable? Si utilizáramos la palabra solamente como sinónimo de "exacto", podría ser. Pero estaríamos haciendo un uso muy restrictivo de la misma.
Muchas gracias por dejar este comentario. MHC
La excelencia es relativa. Un metro de tela es excelente en su longitud, no podría ser mejorable en lo que refiere a "lo que mide".
Un alumno es excelente si todas sus notas son las máximas. No podría ser mejor estudiante en esa Carrera y en esa Universidad.
Yo me considero bastante mediocre en aspectos en los que he sido considerado excelente, y me considero excelente en otros que ni siquiera me consideran mediocre. ¿no será que medimos con diferente vara?
Un metro es la distancia que recorre la luz en un determinado tiempo.
Cuando decimos que algo mide un metro queremos decir que su longitud es exactamente igual a la distancia que recorre la luz en dicho tiempo.
La característica de exacto proviene de cuan fiel es esa comparación, es decir, sino la longitud es la misma, hablamos de que es exactamente la misma, de otra forma podemos hablar de margen de error y ya no de exactitud.
Cuando la medida no esta definida por consenso, por ejemplo, las calificaciones, podemos decir que es subjetiva.
A lo que voy es que la excelencia, tal y como tu la defines, habla de inmejorable, pero ¿inmejorable en que sentido?, ¿con qué lo estamos comparando?, ¿se puede comparar por ende medir?
En el mundo de las medidas subjetivas como la eficacia o la eficiencia la perfección hace referencia a lo inmejorable en comparación con la experiencia de los que miden por lo que discrepo que se trate de objetivos inalcanzables, en todo el resto estoy de acuerdo contigo.
Por ejemplo, como desarrollador, solo debo ser igual de eficiente que el desarrollador más eficiente que haya conocido mi jefe para que me considere excelente. Si supero a mi antecesor entonces abre aumentado las exigencias para alcanzar la excelencia.
Tal vez estoy hilando muy fino, pero lo que quería aportar es que la excelencia es un atributo que asigna quien mide y que en muchos casos ni siquiera es bien medido. No deberíamos preocuparnos por la excelencia sino por al auto superación permanente sin medirnos con nada salvo con nosotros mismos y sin llegar a que se convierta en una patología por supuesto.
Repito, estoy de acuerdo contigo en casi todo y mi comentario nada tiene que ver con tu punto el cual comparto, solo quería realizar un aporte sobre el concepto de excelencia.
Saludos y muchas gracias por tu respuesta.
Saludos
Douglas
Hola Douglas,
Me parece que estamos pensando conceptualmente lo mismo, además de llegar a las mismas conclusiones. Así que me permito volver al origen de mi artículo. Llamo el mito de la excelencia en las empresas el hecho de que la excelencia - tal y como la entiende el tecnomanagement - es algo que no se alcanza nunca. Es importante también entender bien que mi reproche se debe a las consecuencias desalentadoras y desmotivadoras que tiene sobre el personal, una vez que ha comprendido que nunca podrá alcanzar los objetivos de excelencia, puesto que se alejan cada vez que él se aproxima.
Un mito es según la RAE: "Persona o cosa a las que se atribuyen cualidades o excelencias que no tienen, o bien una realidad de la que carecen". Por tanto, construir una motivación sobre algo que nunca se convierte en una realidad tangible alcanzada, i.e. una meta que lograremos tocar alguna vez, constituye un mito. No es malo en sí, una sociedad humano necesita mitos para encarnar sus valores. Es malo en las empresas porque es engaño. Entre los principales motivadores de una persona están los logros. Nada (o pocas cosas) es tan motivador como el éxito. Sin embargo, cuando se establece un sistema de metas trampeadas que nunca podrán ser alcanzadas, se llega a la desesperación. Es particularmente pernicioso porque en un principio, asociamos el concepto de excelencia a autosuperación, a mejora personal y colectiva, que sí son conceptos muy motivadores. A corto plazo. Hasta que uno descubra que la meta es un espejismo indefinido que significa: siempre más y se aleja como el horizonte.
Las razones de mis reproches son, al final, las que expones tú en tu comentario. Preciso que la definición de excelencia que escribo no es la mía, sino la que deduzco de mi observación en las empresas. Creo que expresas muy bien mi propio pensamiento cuando escribes: "No deberíamos preocuparnos por la excelencia sino por al auto superación permanente sin medirnos con nada salvo con nosotros mismos y sin llegar a que se convierta en una patología por supuesto".
Te estoy muy agradecido por darme la oportunidad de explicarme mejor. Por cierto, tengo el tema mucho más desarrollado en el libro "Las falacias del tecnomanagement" que se puede descargar gratis desde: libros.fractalteams.com.
Un saludo, Mhc.