La transmisión de rumores
es habitual dentro de las empresas. Los mensajes se distorsionan al pasar de
una persona a otra de forma que, al final, todos los miembros de la cadena
contribuyen a crear una nueva "información": el rumor.
Ya sabemos desde niño,
cuando jugábamos al telegrama, que cuando un mensaje se va repitiendo de boca
en boca, resulta tan distorsionado que puede llegar a ser irreconocible.
Pero lo más interesante es
observar como cada uno de los miembros de la organización que participan en el
rumor no solo modifica, o quita, sino también crea información.

(Crédito imagen: www.elavicrila.org)
Existen diferentes
investigaciones (Allport
y Postman; Transmisión de rumores) donde se demuestra que la transmisión de la información es
una experiencia de grupo en la que se crean los rumores y se distorsiona la
realidad a través de los testimonios sucesivos.
En este artículo, vamos a
ver que las alteraciones de la información siguen diferentes leyes.